Qualcomm quiere dejar de ser vista solamente como una compañía de chips para teléfonos y Amazon puede convertirse en uno de los clientes que acelere esa transición. Ambas empresas firmaron un acuerdo de largo plazo que permitiría a Amazon comprar hasta 60 mil millones de dólares en chips y productos relacionados con centros de datos de inteligencia artificial.
El acuerdo no significa que Amazon vaya a gastar automáticamente esa cantidad. Establece un marco de compras potenciales a medida que Qualcomm desarrolla nuevas soluciones para centros de datos, aunque la escala sirve para entender la ambición de ambas compañías.
Qualcomm está buscando su siguiente gran negocio
Durante años, Qualcomm construyó buena parte de su posición alrededor de smartphones y módems. Ahora enfrenta una transición importante por la eventual pérdida del negocio de módems de Apple, costos más altos de componentes y un mercado de teléfonos con menor crecimiento. Los centros de datos aparecen como una vía para reducir esa dependencia.
Reuters señala que Qualcomm espera llevar sus ingresos de chips para centros de datos a alrededor de 15 mil millones de dólares en 2029. Amazon se suma a Microsoft y Meta entre las compañías que respaldan esa expansión, justo cuando los grandes proveedores de nube intentan reducir su dependencia de Nvidia y desarrollar arquitecturas más específicas para sus propias cargas de trabajo.
La alianza se enfocará especialmente en chips para inferencia, es decir, la etapa en la que un modelo ya entrenado genera respuestas para usuarios o aplicaciones. Ese mercado puede convertirse en uno de los segmentos más grandes de la infraestructura de IA porque cada nueva función basada en modelos necesita capacidad disponible de forma permanente, no solamente durante el entrenamiento.
La batalla no termina en el procesador
El acuerdo incluye además tecnología de conectividad óptica de alta velocidad. Qualcomm y Amazon trabajarán en soluciones de hasta 1.6 terabits por segundo para mover datos dentro de centros de cómputo cada vez más grandes. Esa parte del negocio ganó peso para Qualcomm después de comprar AlphaWave por 2.4 mil millones de dólares.
También hay una dimensión financiera poco habitual. Qualcomm otorgó a Amazon warrants que podrían permitirle adquirir alrededor de 4 mil millones de dólares en acciones, vinculados con las compras de productos. Es otro ejemplo de cómo los acuerdos de infraestructura de IA empiezan a mezclar relaciones comerciales con incentivos de capital de largo plazo.
Amazon, por su parte, ya tiene su propia familia de chips y dijo que ese negocio alcanzó una tasa anualizada de ingresos superior a 25 mil millones de dólares al cierre del trimestre de junio. Comprar tecnología de Qualcomm no significa abandonar esa estrategia; permite ampliar opciones y evitar que una sola arquitectura determine todo el crecimiento futuro.
La señal es que el dominio de Nvidia sigue siendo enorme, pero el mercado está creciendo lo suficiente como para abrir espacios alrededor. La carrera no será solamente por fabricar un acelerador comparable. También habrá que ofrecer memoria, redes, software, integración con la nube y una economía suficientemente atractiva para que las grandes plataformas diversifiquen proveedores.