Un análisis de Adelaide difundido por YouTube señala que el inventario publicitario dentro de contenido deportivo de creadores y highlights oficiales, visto en televisión durante horarios sin eventos en directo, es 35.3% más propenso a captar la atención que las inserciones dentro del deporte tradicional de primetime.

La comparación forma parte de un meta-análisis realizado en Estados Unidos con datos de 2025 y 2026. Según la información mostrada por YouTube, el estudio comprende 405 campañas de 147 anunciantes pertenecientes a 30 verticales.


El partido ya no concentra toda la atención

Los aficionados siguen consumiendo deporte antes y después del directo: análisis, reacciones, entrevistas, highlights, debates, Shorts y contenido de creadores... eso convierte a un partido en un ecosistema de contenido que puede extenderse durante horas o incluso días.

El cambio es especialmente importante en televisión conectada. YouTube ya no compite únicamente por tiempo de consumo en móviles o computadoras. También disputa la pantalla principal del hogar, el mismo espacio históricamente reservado a la televisión lineal.


¿Qué significa realmente el 35.3%?

Adelaide utiliza una métrica llamada AU, diseñada para estimar la calidad de una impresión publicitaria a partir de su probabilidad de captar atención y generar resultados.

El dato no significa que un anuncio en YouTube produzca automáticamente 35.3% más ventas, visualizaciones o conversiones. Indica que, dentro del universo analizado, esas impresiones tuvieron una probabilidad 35.3% mayor de captar atención que las colocadas junto al deporte tradicional en horario estelar.

Ya no basta con medir alcance e impresiones, también importa la calidad del momento en el que aparece el anuncio.

La oportunidad para marcas y creadores

Para las marcas, la oportunidad está en ampliar la estrategia más allá de la transmisión en vivo. Un aficionado puede ver el partido y después continuar con análisis de creadores, jugadas específicas, entrevistas, contenido detrás de cámaras o highlights cuando todavía mantiene un alto nivel de interés por el tema.

Para ligas, clubes y broadcasters, esto implica pensar menos en una emisión aislada y más en una distribución continua. Para los creadores, confirma que el valor deportivo no depende únicamente de poseer derechos de transmisión ahora también está en interpretar, explicar y prolongar la conversación.


El dato de Adelaide refuerza una transformación que lleva tiempo ocurriendo: YouTube está dejando de funcionar como una segunda pantalla del deporte para convertirse en parte de la pantalla principal.

El directo sigue siendo el gran detonador de atención, pero ya no concentra todo el valor, la conversación empieza antes, continúa después y puede generar momentos publicitarios de alta calidad fuera del primetime tradicional.


¿Ahora quién consigue quedarse con la atención de los aficionados cuando termina el directo?